Joël Dicker entretiene pero no deja poso, ni lo contemples. La literatura, como la música, las exposiciones, los amigos... o suma algo (modifica alguna célula, sinapsis de dos o más neuronas) o resta: tiempo y espacio, que algún físico dijo que eran básicamente lo mismo pero hoy ya sabemos que no. Besos desde el raval!
Jöel Dicker te engancha hasta la última página y aún te parece corto, no importa lo gordo que sea el libro, son pura intriga.
Me uno a tu afición por los viajes en autobús urbanos. Yo he pasado años viajando en autobús al trabajo, en trayectos de una hora y puedo afirmar que forman un verdadero ecosistema por horario. He escuchado y visto las cosas más insólitas, y es muy especial ver la ciudad a través de la ventanilla y ver cómo cambian la luz y sus calles a lo largo del día y las estaciones.
Me apunto a tu boletín de los viajes en autobús (ya lo estaba, pero si no lo hubiese estado me apuntaba ahora mismo), me parece una gran idea.
"Passeig amb gràcia" :)
Joël Dicker entretiene pero no deja poso, ni lo contemples. La literatura, como la música, las exposiciones, los amigos... o suma algo (modifica alguna célula, sinapsis de dos o más neuronas) o resta: tiempo y espacio, que algún físico dijo que eran básicamente lo mismo pero hoy ya sabemos que no. Besos desde el raval!
Jöel Dicker te engancha hasta la última página y aún te parece corto, no importa lo gordo que sea el libro, son pura intriga.
Me uno a tu afición por los viajes en autobús urbanos. Yo he pasado años viajando en autobús al trabajo, en trayectos de una hora y puedo afirmar que forman un verdadero ecosistema por horario. He escuchado y visto las cosas más insólitas, y es muy especial ver la ciudad a través de la ventanilla y ver cómo cambian la luz y sus calles a lo largo del día y las estaciones.
Me apunto a tu boletín de los viajes en autobús (ya lo estaba, pero si no lo hubiese estado me apuntaba ahora mismo), me parece una gran idea.