Viaje en autobús
Desde hace una década, el H4 une los puntos entre Bon Pastor y Pedralbes
El viatge comença a la parròquia del Bon Pastor
Esta semana te propongo un paseo montado en la línea de bus H4 de Barcelona para celebrar que este mes cumple diez años1. Estamos hablando de una cremallera articulada de casi 30 km con la que puedes hacerte una idea aproximada de lo que es capaz la variedad cromática de esta ciudad. Une las remotas tierras bajas del Bon Pastor con el no menos inalcanzable barrio de las más elevadas de Pedralbes.
Utilicé por primera vez la IA de Google para ponerla a prueba como guía turística y me avisara de posibles atractivos del recorrido que puedes consultar desde aquí. Me comenta que el itinerario cuenta con una curiosidad en contexto punk, empieza en el distrito de Sant Andreu, una zona en la que el punk campó a sus anchas asilvestrado en su denuncia social, para finalizar en la otra punta de la ciudad, la Zona Universitaria, donde el punk tuvo también bastante arraigo en su vertiente más intelectual y, digamos, arty:
”Grups com G.R.B. (Grup de Recerca Bacteriològica) representen el punk que va sortir de les facultats com Belles Arts. És un punk més fosc, post-punk, amb lletres existencialistes. El contrast final: l'H4 mor al Quarter del Bruc (l'ordre militar) just on neix la facultat (la llibertat creativa del punk)”.
En un local de por ahí la Zona Universitaria tenía su estudio en los 90s la banda Superelvis, tal y como nos comentó en un par de cervezas su miembro franquicia Anki Toner: “El Wagner Pa, que mai no ho diries, també va passar per Superelvis. Passava molta gent per aquell local de Zona Universitària”.
La IA también me da algún consejito con el que rubricar el texto y que paso a copiaros:
”El bus acaba el seu recorregut en el centre del “futur” de la ciutat (les universitats). El contrast entre l’energia destructiva del punk i la construcció acadèmica del coneixement és un recurs literari molt bo per tancar el teu text. Al 2026, aquesta zona encara conserva grafitis i adhesius en el mobiliari urbà que recorden que l’esperit de revolta juvenil segueix present entre classe i classe”.
Os hemos montado nada, un vídeo de diez minutos con el que aportar material multimedia. La música pertenece a una grabación del pintor Brion Gysin, de la que me he alimentado desde que me la hizo llegar la gente de We Want Sounds, a la que enviamos un saludo porque me siguen mandado promos en MP3 siete años después de haber abandonado algo parecido a la profesión de periodista musical.
Del Bon Pastor a Pedralbes
Parece mentira pero una señora está leyendo un libro. Es de un autor helvético que se llama Joël Dicker, al que no he leído nunca pero he podido comprobar in situ que es muy demandado en las bibliotecas. Y eso que publica librazos pero gordos. Lo lee con auténtica fruición y yo me emociono y por un momento estoy tentado de levantarme a abrazarla, pero eso desviaría mi atención de la ventanilla y no me lo puedo permitir en este nuevo post con voluntad de servicio público.
Hoy es de esos días, martes 24 de febrero para el lector, en los que parece que se ha acabado el invierno. Contraste total entre la gente mayor que viste chaquetón y jóvenes con el ombligo al aire. Es la época del año en la que queda patente la brecha generacional.
Acabamos de pasar por la Maquinista. La auténtica locomotora del comercio de esta zona del Bon Pastor2. Una línea que, por lo demás, nos pondrá por delante de varios mercados municipales.
La primera biblioteca que podemos admirar por la ventana del H4 es la de Can Fabra, especializada en cómics. Al lado tenemos la Fabra i Coats que cuenta con el aspecto actual gracias a las buenas gentes de la Red Bull Music Academy. Los de la bebida energética con taurina que te ponía como una moto aterrizaron en el barrio en 2008 y scannerFM fue emisora oficial. Entre otros muchos artistas conocí al sudafricano, otrora un chavalín, Culoe de Song que, por entonces, presentaba en exclusiva en un sello berlinés un tema de house tan emocional como hipnótico que sigo pinchando cuando me dejan.
En Torres i Bages he visto el cartel de una lechería. Pero un cartel como el de las lecherías de ese antes que no llegué a conocer. Un día daremos una vuelta por esta zona. Pasé una noche del pasado verano por aquí y Barcelona parecía otra. Parecía la otra Barcelona.
Los amigos del chemtrail están de enhorabuena hoy porque el cielo aparece pintarrajeado. Le han salido unas varices blancas. Es un día radiante para todos. Destaca sobremanera una nube en espiral que se eleva hacia el cielo (minuto 4 y 12 segundos del vídeo).
Hemos entrado en Nou Barris por Passeig de Valldaura. Ya sabéis que soy ferviente admirador del distrito 8.
He elegido la ventana de la banda izquierda en la que da el resol de cara. Hace calorcete. El sol no me impide ver esa hilera de toldos verdes que nos acompañan en este primer tramo del viaje. ¿No sé si a la altura de Pedralbes donde acaba el trayecto seguiremos viendo toldos verdes? ¿Por qué toldos verdes? Se lo preguntamos a chatGPT para que elputoguiri y cualquier otro salga de dudas.
“No hay indicios serios de que en Barcelona (ni en España) el “toldo verde” venga de una orden franquista ni de que un ministro impulsara que los barrios humildes llevaran ese color. Lo que sí hay es una mezcla de costumbre industrial + estandarización + normas de homogeneidad que, con los años, lo convirtió en “paisaje” de barrios como Sant Andreu o Bon Pastor”.
A la altura de Rambla Caçador ya se puede decir que el bus está lleno y cuesta encontrar asientos libres. Diviso bandera del Perú. Delante tenemos otro mercado más, como decíamos esta podría ser la línea de los mercados de barrio, el de la Guineueta, una de las barriadas más desconocidas de la ciudad pero que dispone de toda una biblioteca principal de distrito, la de Nou Barris, con una destacada sección de novelas, y en la que una vez conocí al señor Tripoli.
En la encrucijada entre Passeig de Vall d’Hebron y l’Avinguda Julià ya la gente es como de otra manera. Una vez desembocamos en l’Avinguda República Argentina ya el bus ha cambiado de público entero, el tejido es nuevo, como tus células en relación a las que tenías hace siete años. Las calles ahora se llaman Craywinkel, militar valón de finales del XVII casado con Maria Lluïsa Gotaert de Pechmann3.
En los últimos tiempos varias personas de mi círculo más o menos íntimo han decidido dejarlo todo y ponerse a conducir autobuses. Los admiro mucho ponerse a conducir esos bichos. Uno de ellos es Antonio, nuestro vendedor de confianza en nuestro comercio de proximidad aunque no tanto. Ha pasado de vender leche de coco a conducir autobuses en Badalona para la TUSGSAL. Aquí hay un guion potente que podría imponerse en los Goya muy pronto.
Otra biblioteca que se abre ante nuestros ojos es la de Sarrià, la nueva, lleva un año en marcha cómodamente a la sombra de la iglesia de Sant Vicenç, en una plaza muy cuqui como es la que lleva el nombre del barrio. Al lado tenéis la confitería Foix, pica un poco pero sus dulces son excelentes. Llevamos una hora y 16 minutos de línea recta.
Es como si nos pasara por delante un decorado rodante por la ventana. En el Raval tenemos un regidor que va diciendo todo el rato, “que pase un grupo de modernos de más arriba de los Pirineos, el skater, el skater de la confederación oceánica que se meta caña, ahora un local, necesito que pase un local para descomprimir…”. En carrer de González Tablas se produce uno de los pocos giros del paseo y ya sólo nos queda una parada.
Por lo demás, han cantado libro de nuevo. Un señor de unos 70 años está leyendo uno que se titula Educar también es decir no de una tal Aznar. Así me gusta que los abuelos se pongan duros.
A la altura de Pedralbes veo en una ventana unos posters en forma de portadas de la muy apetecible revista Mares, “Nautical Magazine”. “Dirigida a todos los aficionados al mar, centrada en la actualidad náutica, actividades deportivas y de competición. La puedes encontrar todos los meses en quioscos, puertos, clubs y aeropuertos nacionales e internacionales”. El mar, la mar… ¡Al mar!
A las 13 y 48h del martes 24 de febrero acabo mi periplo en l’Avinguda de l’Exércit. Empezamos a las doce y media del mediodía para un total de una hora y 18 minutos. De momento no siento jet lag alguno, todo en su sitio.
Mucho tiempo para comer no deben tener los conductores porque veo a un chófer saliendo del bus que me lleva de vuelta a casa con un tupper de algo que parece una ensalada de pasta. Yo si no me puedo sentar para comer prefiero seguir usando el bus como usuario. Otro día os explico el día que fui a la playa de Santa Mónica en autobús. A mi en los buses me ha llegado a llover cómo ocurrió el otro día yendo de Sabadell a Badia del Vallès.
Como diría el ínclito Josep Pla en su Viaje en autobús mucho antes que muchos otros, “aquí está el fruto de mis recientes, insignificantes vagabundajes. Viajando en autobús, el vuelo es gallináceo”.
Don Omar
Os pego por aquí la sesión que he estado escuchando durante mi viaje en bus. Se trata de una grabación en directo de hace ya unos lustros mecachis los moros en Moog de uno de sus más particulares residentes que también ejerció de programador jugón, Omar León, uno de los mejores Djs de esta ciudad. En las más de dos horas y media que dura el set se escuchan muchas novedades de 2007, pasajes de techno de Detroit y mucho nu disco, todo muy bien mezclado. Material de Phil Weeks, un remix de Orlando Voorn para The Black Dog, otra remezcla para Black Baxter y una colaboración entre Green Velvet y Jamie Principle, entre otros tracks de esta sesión que es de lo poco que quedó grabado de un Omar que dijo hasta aquí chau y se fue para una comarca a la que sólo se llega en RENFE, o sea a la tierra de nunca jamás.
No es la primera vez que hablamos de autobuses en el boletín. El otro día echaron por TVE El 47 pero nadie recuerda que en el barrio badalonés de Pomar también secuestraron autobuses.
Estuvimos hace unos meses en su biblioteca para ir a recoger El Danubio de Claudio Magris. Qué bien me lo pasé navegando con ese libro. De Magris volveremos a hacer mención dentro de no mucho. Vuelvo a estar muy con el tema de Triestre y el Fiume y eso.
Depeche Mode.





"Passeig amb gràcia" :)
Joël Dicker entretiene pero no deja poso, ni lo contemples. La literatura, como la música, las exposiciones, los amigos... o suma algo (modifica alguna célula, sinapsis de dos o más neuronas) o resta: tiempo y espacio, que algún físico dijo que eran básicamente lo mismo pero hoy ya sabemos que no. Besos desde el raval!